Crónicas de un hombre, pensamientos, música,literatura y alguna que otra peculiaridad de este demente suelto por la vida, medio incauto y desconfiado a la vez...
2/23/2010
Cartas hacia Peumayén
¿Somos el contraste de una sola vida? Como el Ying y el Yang. Porque siento que somos vida y muerte al mismo tiempo. Algo como felicidad y tristeza, juntos pero no revueltos. Me pregunto como vivirías tú en mis zapatos. Es que es casi el mismo envoltorio, ese pelo negro, esos ojos rasgados y oscuros, claro que la piel más oscura de un tiempo a esta parte (La abuela siempre lo dice en todo caso.) Pero años y espacios nos separan. Sin embargo a menudo sueño que esas cosas no impiden que estes aquí a mi lado, aconsejándome acerca de tantas cosas y enseñándome tantas otras para ser más humano y menos alienado.
Creo que hubieras hecho más feliz a algunas personas, pero como tampoco eres perfecto, habrías dañado a otras. Creo que yo he hecho lo mismo. Pero no con mucha intensidad. Porque así soy yo. Sin mayores pretensiones y pasiones más que respirar y soñar. Volverme un loco a veces y saltar a la luna para mirar como se consume este planeta azul.
Si ves a Ngenechen, el Hacedor en persona. Dile que me visite en esas huidas. Que me hace falta.
tu hermano pequeño
3/17/2009
Misterios de Asterión
10/01/2008
Instrucciones para convivir con un loco
Si conoce a un loco, o tiene una una amistad con uno considérese afortunado. Serán fieles y confiables hasta que su demencia o su inevitable e irreconciliable disputa con el mundo los lleve finalmente a su perdición.
6/30/2008
Un lunes normal
2/15/2008
El tío Banano
5/19/2007
Cuento corto VI
11/27/2006
Cuento corto de junio
-Mira hacia allá.- me dijo mientras señalando un extremo del parque.
-¿Para que?.- pregunté.
-Solo hazlo.- replicó. Torpemente y sin levantarme giré mirando en dirección al extremo señalado. Se hizo el silencio otra vez y sentí su espalda tocando la mía.
-¿Sabes?.- me dijo- Yo siempre pensé que la vida era como estamos ahora. Que siempre iba a haber alguien que cuidaría tus espaldas. Hoy sin embargo, sé que no es así. No hay nadie. Se vive siempre con el miedo de sentir en cualquier momento un cuchillo frío penetrando tu carne desde atrás.
No dije nada. Y prosiguió: .-Pero yo he sobrevivido solo a tantas cosas... Sobreviví a la xenofobia, a la violencia, a la traición, a la desesperanza... ¿Puedes sentir esas cicatrices en mi espalda? En noches como esta arden...
Y yo... yo solo atiné a llorar.
digo plaza, luces, pasos, gente, llanto y pasos... si... más pasos
Historia en un párrafo I
Y sin apuro se viste para comenzar un nuevo día metálico no olvidando por supuesto matar las emociones y esperanzas de ese día.
11/25/2006
Espejos y Remembranzas
Aquí va mi primera "creación literaria" Un pequeño cuento-ensayo que escribí y que me valió muy buenas críticas de mi profesor de literatura que me incentivó a seguir escribiendo hasta hoy.
En los tiempos en que sabía con certeza que vivía. Cuando solía levantarme muy temprano, y recorría los alrededores del jardín de la casa, observándolo como si fuera completamente diferente cada vez que el sol salía, cuando oía cantar a la pareja de zorzales que anidaba en los meses soleados en el patio trasero, en aquella lejana época y lugar que parecen ahora tan distantes y donde permanecen todavía el recuerdo de la infancia.
Fue en estos tiempos, en que añoré lo imposible, donde descubrí un mundo solamente mío que permaneció vivo, pero que los años fueron matando poco a poco, muy sutilmente.
Un día en aquella época, recorría la casa como de costumbre, curioseando en cada habitación entré en el cuarto de mis padres, en ese momento me percate de la presencia de mi reflejo en aquel espejo de cuerpo entero ubicado junto a la cómoda. Lo curioso no fue verme como otras tantas veces sino ver el misterio traía este espejo. Por alguna razón que el tiempo ha procurado borrar de mis recuerdos, cogí otro espejo mucho más pequeño y poniéndolo entre mis manos comencé a reflejarlo hacia el grande. Mi ojos se iluminaron producto de mi asombro, la sorpresa de ver que se revelaba ante mis ojos la existencia de mis otros “yo” que habitaban al otro lado del espejo. En ese momento creí estar completamente seguro que un gran secreto había descubierto. No dudaba que uno de mis tantos “yo” hallados por mi gracias al misterioso Truco de los Espejos me haría un gesto, quizás un saludo o una mueca o incluso un desprecio. Por mas que lo intentaba no lograba ver el final, no podía enumerarlos a todos pues al querer seguir contando mis “yo” se movían cada vez más hacia uno de los extremos por lo que concluí que eran infinitos.
Con el paso de los años, ya más “grande” recuerdo aquel incidente con cierta nostalgia mezclada con alegría. Cuestiono aquella situación de vez en cuando y creo una hipótesis acerca de que si en realidad hay otros “yo! muy diferentes unos de otros y si los hay en cantidades infinitas al otro lado del espejo y en mundos igualmente infinitos. ¿Pensarían igual todos? ¿Tendrían ellos otras virtudes u defectos de los que yo carezco? A veces me gusta pensar que todo es cierto, que en si realidad hay otros “yo” al otro lado del espejo y los invoco agregando otra pieza de estas, y me comunico con ellos no mediante las palabras sino de una forma mas secreta incomprensible para cualquier otro mortal Pero vuelvo nuevamente a la “realidad” (si es que realidad es aquello a lo que los sentidos captan como tangible) y pienso que son tonterías, que no hay nada dentro de los espejos, que todo es una simple ilusión y es en esos momentos cuando anhelo volver a aquellos días en que mi mente no solía dudar acerca de aquel mundo descubierto y culpo al tiempo por borrarlo y a la gente por destrozarlo, por enseñarme lo que ellos consideran y llaman “mundo real” y me enfado conmigo por no haber defendido hasta el final aquel lugar secreto en donde todos los mundos son infinitos.
Lo que ha marcado mi vida son situaciones y momentos que para muchos suelen ser muy pueriles y tal vez demasiado vagos. Pero en aquel tiempo, el mundo no giraba a mi alrededor, al contrario, era yo quien con mi propia perspectiva giraba alrededor del mundo, desentrañado misterios que nunca nadie buscó, tal vez porque nadie sabía que existían.