No es que sienta que estos 5 años fuesen en vano. Aprendí mucho, adquirí habilidades que tal vez, de otra forma hubiera tardado toda la vida. Pero 5 años enfocado a sólo un ámbito deja un vacío y la certeza de que quedan muchas lagunas de conocimiento que llenar. Conocimiento que no tiene porque ser académico, sino cotidiano... de la vida misma. Es por eso que este año quiero enfocarme a hacer cosas que considero indispensables para la vida, la mía. Por eso, ahondaré en la fotografía nuevamente y en la agricultura, quiero aprender a cultivar la tierra, hacer mi propia huerta y vivr más en contacto con la naturaleza. Puedo apostar a que lo lograré. Las evidencias no faltarán. :D
Asi que a empezar este 2012 con harto optimismo y altura de miras. Viviendo.... vivir simplemente...
VIDA, OBRA Y PENSAMIENTOS DE UN LOCO
Crónicas de un hombre, pensamientos, música,literatura y alguna que otra peculiaridad de este demente suelto por la vida, medio incauto y desconfiado a la vez...
1/31/2012
1/17/2012
De la muerte y sus verdades
Cuando el escritor Jean‐Claude Carrière le preguntó al neurólogo Oliver Sacks qué es lo que consideraba como "un hombre normal" éste le contestó que:
"Un hombre normal tal vez era aquel capaz de contar su propia historia. Sabe de dónde procede (tiene un origen, un pasado, una memoria ordenada), sabe dónde está (su identidad), y cree saber dónde va (tiene proyectos, y la muerte al final). Está situado, por tanto, en el curso de un relato, es en sí mismo historia, y puede contarse".
(Aznar, J. 2010)
"Un hombre normal tal vez era aquel capaz de contar su propia historia. Sabe de dónde procede (tiene un origen, un pasado, una memoria ordenada), sabe dónde está (su identidad), y cree saber dónde va (tiene proyectos, y la muerte al final). Está situado, por tanto, en el curso de un relato, es en sí mismo historia, y puede contarse".
(Aznar, J. 2010)
1/01/2012
Mero Cristianismo
Terminar el año era quizás la forma más rápida de decirle adiós, al menos de manera oficial, al dolor. No pensé que la muerte me rozaría la mejilla tan de cerca, pero así fue.
Creo que finalmente este año voy a dejar atrás la primavera, voy a dar inicio al verano... estaciones de la vida... Concluyo que me voy con algunas incertidumbres, algunas experiencias vitales no vividas, sin amores que maldecir ni recordar. Pero no creo en la suerte. Creo en la historia y los aprendizajes obtenidos de los relojes del tiempo. Ya no temo decir, que soy un hombre, sí, un mero hombre tratando de encontrar la trascendencia en esta vida sin malas intenciones. Soy un hombre, un cristiano sin paradero ni comunidad. Dispuesto a vivir el rechazo de quien se dice tolerante, de quien se dice que tiene la razón, de quien se dice que tiene derecho a juzgar las acciones del prójimo.
¿Por qué cristiano? Aunque me ahoguen en religiones y misticismos y la recurrencias de historias de infinitos cristos a través de la historia. El cristianismo es lo único que me ha puesto la piel de gallina, que me ha propiciado experimentar la gracia de ser amado sin merecerlo (algo redundante mis estimados lectores). Pero lo mejor, es que es mi brújula para hallar la trascendecia y hallar en cada cosa y en cada persona todo lo que es Bueno.
Aceptar esto es sólo el comienzo, con los pies bien puestos en la tierra, ahora es el momento de moverse, en busca de mi destino, 25 años pensando han sido suficientes, es hora de actuar. Aunque eso signifique dejar de lado muchas cosas, mucha gente.
Tal vez sea momento de aceptar que logré lo que más pude con las personas. Ahora debo aceptar el rechazo o el prejuicio de bandos varios, incluso del mío. Porque es un hecho, ser cristiano implica no sentirse en casa, y ser un extraño en cada rincón del planeta. Pero es bueno aceptar ese hecho, me proporciona un alivio, sin lamentaciones.
Aún no soy ni la mitad de lo que seré al final de este viaje. Seguire aprendiendo y cometeré incluso, tal vez más errores, pero no olvido mi origen, ni de donde vengo y lo que estoy dispuesto a construir con los sueños que con el Infinito iremos creando en esta temporalidad.
Porque mañana es tarde y porque la vida es ahora.
Creo que finalmente este año voy a dejar atrás la primavera, voy a dar inicio al verano... estaciones de la vida... Concluyo que me voy con algunas incertidumbres, algunas experiencias vitales no vividas, sin amores que maldecir ni recordar. Pero no creo en la suerte. Creo en la historia y los aprendizajes obtenidos de los relojes del tiempo. Ya no temo decir, que soy un hombre, sí, un mero hombre tratando de encontrar la trascendencia en esta vida sin malas intenciones. Soy un hombre, un cristiano sin paradero ni comunidad. Dispuesto a vivir el rechazo de quien se dice tolerante, de quien se dice que tiene la razón, de quien se dice que tiene derecho a juzgar las acciones del prójimo.
¿Por qué cristiano? Aunque me ahoguen en religiones y misticismos y la recurrencias de historias de infinitos cristos a través de la historia. El cristianismo es lo único que me ha puesto la piel de gallina, que me ha propiciado experimentar la gracia de ser amado sin merecerlo (algo redundante mis estimados lectores). Pero lo mejor, es que es mi brújula para hallar la trascendecia y hallar en cada cosa y en cada persona todo lo que es Bueno.
Aceptar esto es sólo el comienzo, con los pies bien puestos en la tierra, ahora es el momento de moverse, en busca de mi destino, 25 años pensando han sido suficientes, es hora de actuar. Aunque eso signifique dejar de lado muchas cosas, mucha gente.
Tal vez sea momento de aceptar que logré lo que más pude con las personas. Ahora debo aceptar el rechazo o el prejuicio de bandos varios, incluso del mío. Porque es un hecho, ser cristiano implica no sentirse en casa, y ser un extraño en cada rincón del planeta. Pero es bueno aceptar ese hecho, me proporciona un alivio, sin lamentaciones.
Aún no soy ni la mitad de lo que seré al final de este viaje. Seguire aprendiendo y cometeré incluso, tal vez más errores, pero no olvido mi origen, ni de donde vengo y lo que estoy dispuesto a construir con los sueños que con el Infinito iremos creando en esta temporalidad.
Porque mañana es tarde y porque la vida es ahora.
12/03/2011
Final de Práctica. A las puertas de ser un profesional...
El reloj marca las seis treinta en punto. Miro el reloj fijamente mientras el segundero termina la cuenta regresiva. Observo la mesa llena de carpetas y fichas clínicas.
- Todo en orden -. Pienso...
Las fichas clínicas estan completas, los formularios de atención individual también y como olvidar el papeleo de las visitas domiciliarias.
- Acabó, finalmente acabó -. Me quedo con la vista pérdida un rato. No puedo decidir en ese momento si el tiempo voló o pasó muy lentamente estos meses... Pero sé que aprendí mucho de casi todas las formas posibles. Reí, me acongojé, me puse más de alguna vez nervioso por una situación que sabía como afrontar, tic en el ojo. En definitiva, viví una vorágine de pensamientos y sentimientos que aún dan vueltas en mi cabeza en ese momento.
Lentamente me paro de la silla, en el CESFAM* ya no queda nadie, sólo los auxiliares de turno que limpian el recinto. Me quedó y silencio y sonrío encerrado en ese box 12, en ese en que pasé tantas tardes. Me quito el delantal muy lentamente y una vez en mis manos lo vuelvo una bola de tela y lo tiro al suelo eufórico. Me sonrío y lanzo una carcajada y que conste que la cordura no me fue arrebatada en este tiempo. Ordeno mis cosas, sin desesperación. Salgo del box, me despido de las personas que hay sin antes darle un regalo a los presentes que más de alguna vez me ayudaron o facilitaron breves pero buenas conversaciones. Recorro por última vez el lugar, ahora está solitario. Del último que me despido es de don Luis que riega una pequeña y rebelde planta que ha decidido crecer entre las piedras. Cruzo lentamente la amplia sala de espera y me alejo pensando en que me voy de ahí con una pequeña planta que crece aún en mi corazón. ¿Los frutos? Sólo el tiempo dirá cuales serán. Por ahora disfruto de haber terminado esta ardua labor. Miro la estructura del edificio desde la parada de autobuses, ya atardece. Hasta siempre Villa Nonguén.
- Todo en orden -. Pienso...
Las fichas clínicas estan completas, los formularios de atención individual también y como olvidar el papeleo de las visitas domiciliarias.
- Acabó, finalmente acabó -. Me quedo con la vista pérdida un rato. No puedo decidir en ese momento si el tiempo voló o pasó muy lentamente estos meses... Pero sé que aprendí mucho de casi todas las formas posibles. Reí, me acongojé, me puse más de alguna vez nervioso por una situación que sabía como afrontar, tic en el ojo. En definitiva, viví una vorágine de pensamientos y sentimientos que aún dan vueltas en mi cabeza en ese momento.
Lentamente me paro de la silla, en el CESFAM* ya no queda nadie, sólo los auxiliares de turno que limpian el recinto. Me quedó y silencio y sonrío encerrado en ese box 12, en ese en que pasé tantas tardes. Me quito el delantal muy lentamente y una vez en mis manos lo vuelvo una bola de tela y lo tiro al suelo eufórico. Me sonrío y lanzo una carcajada y que conste que la cordura no me fue arrebatada en este tiempo. Ordeno mis cosas, sin desesperación. Salgo del box, me despido de las personas que hay sin antes darle un regalo a los presentes que más de alguna vez me ayudaron o facilitaron breves pero buenas conversaciones. Recorro por última vez el lugar, ahora está solitario. Del último que me despido es de don Luis que riega una pequeña y rebelde planta que ha decidido crecer entre las piedras. Cruzo lentamente la amplia sala de espera y me alejo pensando en que me voy de ahí con una pequeña planta que crece aún en mi corazón. ¿Los frutos? Sólo el tiempo dirá cuales serán. Por ahora disfruto de haber terminado esta ardua labor. Miro la estructura del edificio desde la parada de autobuses, ya atardece. Hasta siempre Villa Nonguén.
10/14/2011
Corazón cuesta arriba.
Anoche soñé contigo, desgraciadamente, si estaba durmiendo y muy poco despierto. Pero fue extraño verte ahí, mujer. Porque en parte no te conozco aún. Pero me removiste el alma en ese abrazo y en ese beso que te robé, que más apasionado, fue honesto e intenso por un deseo de encontrarnos.
Sólo porque no quiero que se borre ese recuerdo, lo escribo, para que perdure en el tiempo, para que cuando llegue ese momento pueda decir "Realmente no lo soñé, sólo fue una premonición". Te lo contaría como una anécdota y ambos reiríamos de buena gana.
Sólo porque no quiero que se borre ese recuerdo, lo escribo, para que perdure en el tiempo, para que cuando llegue ese momento pueda decir "Realmente no lo soñé, sólo fue una premonición". Te lo contaría como una anécdota y ambos reiríamos de buena gana.
10/03/2011
Balance 25
Aún con algo de alcohol en el cuerpo y con la no siempre deseada resaca vengo a mi isla a escribir. ¿Para decir qué? Posiblemente para dar por concluido la celebración de mi cumpleaños. Para cerrar un ciclo y comenzar otro. Han sido 24 años, 24 inviernos vividos, 24 cielos distintos, 24 planetas en 24 países y sus recovecos.
A pesar de que la tristeza me abrumó muchas veces, la he aceptado y aprendí a convivir con ella, aceptándo esto, paradojicamente uno se vuelve más feliz.
Como decía Serrano, hago balance, repasando viejas fotos, recordando a aquellas personas que pasaron fugazmente y a otras que dejaron huella en alguna parte del alma. Doy gracias al Infinito por tanta persona buena y hermosa que he conocido, que pintó conmigo los retazos de un futuro incierto pero colorido, lleno con un espectro infinito. He aprendido solo, pero con otros caminando, contigo se aprende también mucho y se disfruta mucho más el viaje. 5 6
Puede que haya faltado más cosas, como decia Borges:
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Pero lo bueno es aún queda mucha vida por delante. Quedan muchos sueños por hacer, por cumplir, mucha gente por conocer, por amar y redescubrir la existencia.
A pesar de que la tristeza me abrumó muchas veces, la he aceptado y aprendí a convivir con ella, aceptándo esto, paradojicamente uno se vuelve más feliz.
Como decía Serrano, hago balance, repasando viejas fotos, recordando a aquellas personas que pasaron fugazmente y a otras que dejaron huella en alguna parte del alma. Doy gracias al Infinito por tanta persona buena y hermosa que he conocido, que pintó conmigo los retazos de un futuro incierto pero colorido, lleno con un espectro infinito. He aprendido solo, pero con otros caminando, contigo se aprende también mucho y se disfruta mucho más el viaje. 5 6
Puede que haya faltado más cosas, como decia Borges:
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Pero lo bueno es aún queda mucha vida por delante. Quedan muchos sueños por hacer, por cumplir, mucha gente por conocer, por amar y redescubrir la existencia.
De los tecleos incesantes de
Pabloncho C.
en
10/03/2011
0
huella(s) sobre la arena
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
Divagando...
Los estereotipos
Miro atrás a las mujeres que conocí y no puedo evitar darme cuenta que siempre hay un hálito de superficialidad que molesta, que me molesta. En el ámbito amoroso las mujeres de mi mundo tienden a buscar hombres tipificados y culturalmente idóneos. Lo típico, piel y ojos claros, buena estatura, simpático, etc, etc, etc.
Es ineludible torcerle la mano a las creencias culturales, si las llevamos impregnadas en el encéfalo desde niños. Tal vez sentir que pertenezco al baile de los que sobran hace que me de más cuenta de esta situación. Mal que mal, tengo todas las de perder. al menos en las expectativas culturales.
Sólo una mujer en mi planeta parece ser la x en la ecuación (y no es mi madre jaja) pero no es la que será, y debo vivir con ello.
Hoy no puedo evitar pensar sentir algo de menosprecio frente a esa creencias y a todas las creencias y estereotipos idiotas que dan vuelta por una sociedad marcada por el patriarcado, la jerarquización y el consumismo. El movimiento neoliberal ha traído consecuencias que no logro aún dilucidar, sólo que que son terribles. Pero no voy a descorazonarme. Aún queda mucho por vivir, mucho por hacer.
Pero a la mierda! las creencias nocivas y la gente que las piensa(?)... no lo sé... tal vez... vaya dependiendo de quien sea, porque algunos, mis estimad@s no valen ni mi tiempo, ni el suyo.
Es ineludible torcerle la mano a las creencias culturales, si las llevamos impregnadas en el encéfalo desde niños. Tal vez sentir que pertenezco al baile de los que sobran hace que me de más cuenta de esta situación. Mal que mal, tengo todas las de perder. al menos en las expectativas culturales.
Sólo una mujer en mi planeta parece ser la x en la ecuación (y no es mi madre jaja) pero no es la que será, y debo vivir con ello.
Hoy no puedo evitar pensar sentir algo de menosprecio frente a esa creencias y a todas las creencias y estereotipos idiotas que dan vuelta por una sociedad marcada por el patriarcado, la jerarquización y el consumismo. El movimiento neoliberal ha traído consecuencias que no logro aún dilucidar, sólo que que son terribles. Pero no voy a descorazonarme. Aún queda mucho por vivir, mucho por hacer.
Pero a la mierda! las creencias nocivas y la gente que las piensa(?)... no lo sé... tal vez... vaya dependiendo de quien sea, porque algunos, mis estimad@s no valen ni mi tiempo, ni el suyo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
