10/08/2017

Senderos que se bifurcan...

Ha llegado el momento. De todo este tramo recorrido, nuestros caminos finalmente se bifurcan. Ayer por la noche lo comprobé, cuando me invitaste a fumar contigo luego del café. Aunque realmente yo ya lo sabía desde hace dos semanas. Me dolió, como suele doler cuando se pierde a alguien que estimas. Pero esta bien, ayer ya no dolía, al final es parte de la vida que la gente cambie, que se separe y tome rumbos diferentes. No hay que hacer un drama por eso, no a estas alturas del partido. 

En realidad, soy yo quien ha decidido no seguirte. No lograste entender que dentro de todas estas "defensas" que me conforman hay un límite que no había que traspasar, ni que era necesario conversarlo (porque las palabras son fuente de mal entendimiento). 

De alguna forma creo que todo este proceso no ha sido más que proyecciones cargadas de buenas intenciones. Pero déjame decirte que no necesito que me analicen, nunca necesité un psicólogo o un psiquiatra para enfrentar mis demonios, mis dudas y temores. ¿Por qué tendría que hacerlo ahora? 

Al final lo que concluyo de todo esto es que ahora ambos representamos formas muy distintas de ver la vida. Yo seguiré con mi estructura, mi encuadre, mi cartuchez y mis razones trascendentales que aún no entiendo ni logro visualizar bien. Pero sé muy bien hacia donde esta mi norte. Voy a ir por eso hasta el final.

Tu por otra parte, seguirás el camino del instinto, el de la emoción y eso te llevará a una montaña rusa de situaciones y sentires contigo mismo y con otros. Intentando recuperar todo lo que no viviste, todo el tiempo perdido. Yo ya sé de eso, ya he estado ahí, aunque no te lo parezca ni me creas, sé como empieza y como acaba todo. Es todo parte de un guión que ya me cansé de leer. Yo seguiré mi camino, del que no tengo idea hacia donde va. Que es solitario, es estrecho. que me seguirá haciendo  sentir como extraño en tierra extraña. Pero sé que no será para siempre. 

Ahora solo te pido que procuremos no encontrarnos tan a menudo, tener charlas más superfluas, aunque a ti te parecerán defensivas, yo por otra parte reiré cansadamente de todo eso y pensaré que tus conversaciones son parte de un libro que ya me sé de memoria. 

Buena suerte y hasta luego. 

Mr. Jones

8/29/2017

Cibercita

Olvida el conocernos mirando perfiles y fotos de Facebook. Olvidemos el galanteo desvergonzado de los "likes" o "me gusta" en comentarios y fotos.
Propongo esta vez, que nos conozcamos, así de simple y serio, en café del centro en alguna ciudad perdida pero real. Cuéntame quien eres, de tus pasiones y sueños. Yo te escucharé atento y reiré contigo. Responderé tus dudas. Caminaré entre las multitudes y serás el centro del mundo, del mío por un instante. Solo te pido que ese momento lo hagas eterno, porque muy distraído...

2/07/2017

Y llegamos al punto donde todo converge. Donde todo se muestra, una revelación fugaz del porque vale la pena vivir.

10/03/2016

Anberlin - A perfect tourniquet

Bueno, escribo después de mucho tiempo. Tengo una deuda con este blog y con las personas que lo han visitado de un tiempo a esta parte.
Han desaparecido personas en la vida... los lazos ya no son tan estrechos como antes con muchos... Y continuo con más incertidumbres que certezas, lo que parece curioso ya a estas alturas de mi vida. Siempre creí que llegarían mas certezas con los años, pero no ha sido así conmigo. Será porque comencé a vivir al revés.
Quiero dejar una canción que es parte de mi banda sonora vital. (La Nº 25 para ser exacto).

Curiosamente hallé la canción traducida. Así que lo dejo por acá.

No estoy seguro
si puedes llamar a esto romance
Verás hemos cambiando desde el inicio
Incluso juntos
Estamos distantes, solos y separado.

Pero ambos miramos hacia otro lado
Pretende que todavia lo creemos
cuando ellos dicen

Y supongo que es por eso que lo llaman amor
Tristemente impredecible
Y supongo que es por eso que lo llaman amor
Destino y fatal.

Mi corazón no late
Tan rápido como una vez lo hizo
Romperia estos lazos
Pero tu eres el perfecto torniquete

Dime cariño
Deberíamos mirar hacia otro lado
cuando ellos dicen

Y supongo que es por eso que lo llaman amor
Tristemente impredescible
Y supongo que es por eso que lo llaman amor
Destino y fatal

Se esta haciendo difíciá quedarse
Pero aun es más difícil dejar ir

Dime ahora cariño
Es así como pensábamos que el amor debía ir

Viva
Viva comuniqué

¿Dónde?
¿Dónde esta? ¿Donde se fue?

Y supongo que es por eso que lo llaman amor
Tristemente impredescible
Y supongo que es por eso que lo llaman amor
Destino y fatal





Decisiones

Estos días de fin de semana ha sido intensos. Como no cuento con mucho tiempo seré breve. Pero es importante escribirlo porque el corazón es cambiante y la memoria es frágil.
Creo que,  conforme pasa el tiempo se acerca una encrucijada en la que irremediablemente tendré que decidir un rumbo vital que no tiene marcha atrás.
Mientras caminaba de vuelta a casa pensé que nuestra vida, en realidad nuestro carácter y personalidad se van formando y son moldeables casi toda la vida, pero irremediablemente se van quemando etapas. Somos como una torre de masilla que se va formando y agregando pisos, año tras año. Irremediablemente los primeros pisos se "secan" y ya no se pueden cambiar las bases. O tal vez si pero el precio puede ser la locura(?). El caso es que con 30 años es irremediablemente inevitable volverse a mirar al espejo y pensar si soy la persona que quiero ser. Y siendo sincero... ¡no tengo puta idea! Creo que tengo claro lo que no quiero, pero no lo que realmente quiero.
Una cosa es segura, estas elecciones vitales se acercan y tendré que hacerles frente de alguna u otra manera. Pero a la deseabilidad social, que se joda y también la vida sin trascendencia.
Donde me llevará esto? La soledad tranquiliza, pero esa tranquilidad no detiene el paso del tiempo que es inexorable. La hermana duda se torna rebelde esta noche...

9/03/2016

Fatalidad

IHoy nuevamente ha sido un día fatal. Pero de esos fatales que te hace decir malas palabras , o te prueban, como una bofetada en la cara que son tus peores días...
Cuento corto he terminado en la oficina encerrado, agitado y con la vista nublada. Nada más, salvo 4 paredes y sobre el escritorio, un cuaderno mojado de lágrimas. Mal....

4/05/2015

Sueño de una noche de otoño.

Anoche soñé contigo. Yo buscaba una casa donde vivir, donde pertenecer y tú dejabas la tuya. Demasiado espacio para un corazón estepario. Tu casa era la ultima de un callejón que daba a un acantilado pero por lo mismo tenia una vista majestuosa hacia sur y el poniente. Cuando llegamos a ella, no recuerdo si saliste a recibirnos o te encontré dibujando en alguna parte de la casa como creo que sueles hacer. Pero comenzaste a mostrarnos aquellas habitaciones, pasillos de madera y tan altas, como las viviendas de antaño. A rato te perdías entre las habitaciones y los colores del día que atravesaban por la ventana y que pronto comenzaron a menguar con el atardecer que se aproximaba.
De pronto nos vimos tomando juntos, una taza de café. Yo por alguna razón, tal vez narrando alguna anécdota, comencé a contar en voz alta y utilizando las manos. Nunca he sido bueno con los números y cálculos. Tú me miraste un rato sonriendo y me mencionaste que te gustan mis manos. Yo creo que sólo atiné a sonreír y mirarlas un rato para confirmar que seguían ahí. A veces lo obvio, no lo es para todos...
Al rato, veo por la ventana los últimos rayos de sol y el viento se levanta...


"Le vent se lèvel
il faut tenter de vivre"
"El viento se levanta,
debemos intentar vivir"

Te intento buscar afuera de la casa, sé que estás en el jardín que se extiende hasta ese imponente acantilado, ahí te encuentro de espaldas sobre la hierba oscura mirando al cielo que no tarda en invitar a las estrellas a salir. Me pongo de espaldas a tu lado y miro contigo el firmamento, y en ese preciso instante la vida se hace eterna. No recuerdo si tuvimos el valor de tomar nuestras manos, pero si tengo clara una mirada gentil perdiéndose en el horizonte. 
Los últimos rayos de sol se pierden en el acantilado donde golpean con estruendo las olas. Caminamos de vuelta a tu casa, conversando, riendo y de manera inexplicable nos alcanzan las olas a nuestros pies. Lo que es extraño puesto que la marea no puede subir tanto, en especial si recordamos que estamos sobre un acantilado. Estoy comenzando a comprender que esto es (solo) un sueño.

Ya la noche se cierne sobre este mundo y ya no puedo recordar si vuelvo a tu casa y si me quedaré contigo. No recuerdo el sabor de una cena de vuelta, ni el calor ni el brillo de una habitación. La oscuridad solo se disipa al ver el cielo raso de mi habitación. Aún no amanece pero la ventana anuncia la llegada de otro día. Yo, con la mirada perdida sonrío esperando encontrarte otro día, aunque sea en sueños... Mientras el viento se levanta a este lado del mundo y las hojas del otoño bailan queriendo volar, tal vez para alcanzar las estrellas que contemplamos juntos o tal vez lo hacen en honor, para hacerle justicia a ese instante insondable.